Los alcolimetros de
bolsillo (alcoholimetros), o alcoholimetros digitales, son
dispositivos que sirven para medir el grado de alcohol aproximado
en sangre, y que nos pueden evitar multas y, sobre todo, indicarnos
si estamos en condiciones de conducir seguros.
Su precio ronda los 20 euros.
No tienen una gran precisión.
La medición es aproximada y los resultados cambian entre
una medición y otra, pero sirven para conocer, de modo
aproximado, la tasa de alcohol en sangre.
En cualquier caso, las mediciones válidas son las que
hace la Guardia Civil, la Policía Autonómica
o la Policía Local con sus alcoholimetros.
Para conseguir la máxima precisión, es necesario
seguir las instrucciones del alcoholimetro y soplar la cantidad
exacta de segundos indicada.
Son muy recomendables, porque nos dirán
de forma bastante aproximada nuestra tasa de alcolemia. Si
nuestro alcoholimetro indica una tasa de 0,5 gramos por litro,
que es el límite legal, será mejor esperar hasta
que el nivel de alcohol en sangre disminuya y el aparato dé un
resultado de 0,4 ó 0,3.
Un alcoholimetro de bolsillo nos evitará multas y, sobre
todo, nos dará la seguridad de conducir en condiciones
y no dar positivo en un control de alcoholemia, lo que nos
ahorrará varios
cientos de euros y puntos del carnet.
Conducir bajo los efectos del alcohol
es una falta muy grave que se castiga con la retirada de seis
puntos, y una multa entre 300 y 600 euros.
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