La venta de
coches usados es una oportunidad
de conseguir vehículos
de segunda mano a un precio muy interesante.
En España, se
vende casi la misma cantidad de coches usados como
nuevos. Sin embargo, es necesario tomar algunas precauciones
para conseguir el mejor coche usado en venta.
Cuando acudimos a una empresa dedicada
a la venta de coches usados, debemos tener cuidado, es posible
que el vehículo tenga más kilómetros o sea más antiguo de lo
que quieren hacernos creer.
En principio, sería suficiente comprobar el
número de kilómetros en el cuentakilómetros,
y observar la matrícula
del coche, pero en realidad, resulta muy sencillo manipular
el cuentakilómetros
(ya sea digital o analógico), y también es frecuente
encontrar coches rematriculados, que tienen más años
que los que indica la matrícula
del vehículo.
Por eso, se hace necesario comprobar
otros datos, difíciles de manipular:
¿Cuántos propietarios
han tenido los coches usados que están en venta?
En la jefatura provincial de tráfico, le dirán
este dato. Así
podrá averiguar si han pertenecido a una empresa de
alquiler de coches, con el desgaste intensivo que eso supone.
Pida la tarjeta
de inspección técnica de los coches usados
en venta
En este documento se indica la edad real del coche, su potencia,
cilindrada y versión.
Lea los libros de mantenimiento
de los coches usados en venta
Lea el libro de revisiones de los coches, y observe las fechas
de las revisiones, puede descubrir así
la edad real del coche.
Antes de decidirse por un coche usado
en venta, es necesario que lo pruebe usted mismo
y observe cómo
se comporta.
- Ponga en marcha el coche y mantenga
pisado el freno durante 20 segundos. Si el pedal se hunde demasiado,
significa que hay una fuga en el circuito de frenos.
- Observe el color del humo que sale del tubo de escape. Si
es blanco azulado, indica que el motor consume demasiado
aceite. Si el motor es diesel y el humo sale muy opaco, el
coche es muy contaminante y podría tener problemas para
pasar la ITV.
- Ponga el freno de mano a tope, ponga la 2ª marcha y
suelte el embrague. El coche debería calarse enseguida.
- Circule con el coche por la carretera y suelte el volante.
Si el coche se va a un lado, las ruedas podrían estar
desalineadas o el bastidor del coche podría estar deformado.
- Frene a fondo para comprobar si el coche se va hacia algún
lado. Cuando el coche se pare, continúe pisando el freno. Si
el pedal sigue bajando, el circuito hidráulico de los
frenos tiene una fuga.
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