Pues es la solución a los problemas de
espacio que se está produciendo en ciudades como Madrid, Barcelona
y Valencia, donde el aumento del precio de la vivienda ha producido
una disminución de la superficie media de la vivienda. Con
viviendas cada vez más pequeñas, no es posible guardar algunas
cosas de uso poco frecuente. ¿Dónde guardarlas entonces?.
En los mini-almacenes o trasteros de alquiler.
Las empresas de "self-storage",
que es el término inglés que describe esta
actividad, disponen de grandes naves industriales
divididas en secciones almacenes o trasteros
de tamaño variable, cada una con su propia
puerta de entrada, que alquilan a los usuarios.
El cliente dispone de un trastero o almacén
de uso exclusivo, con alarma y vigilancia,
al que sólamente puede acceder el cliente,
y a cualquier hora del día, cualquier día.
Pues cualquier objeto
que ocupe espacio en caso y que no usemos con
frecuencia, como por ejemplo bicicletas, ropa
de temporada, libros, etc.
El alquiler de trasteros
le ofrece facilidades que no ofrecen
los guardamuebles. Usted dispone de un espacio
exclusivo, de uso particular, con su propia
llave, vigilado, con alarma y seguro, al que
puede acceder las 24 horas del día, todos los
días.
El guardamuebles es una nave donde sus objetos
son depositados por la empresa que lo gestiona,
y retirados también por ella, en los horarios
y días laborables establecidos.
Esta actividad es relativamente
reciente. Comenzó en Madrid en el año 2001,
pero actualmente, se alquilan trasteros en
Barcelona y en Valencia también.
Los tamaños varían entre
1 metro cuadrado y 200 metros cuadrados.
Y el precio depende del tamaño, lógicamente.
A título orientativo, un trastero para almacenar
25 cajas cuesta entre 40 y 60 euros al mes.
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