Contratar hipotecas a 40 años permite
devolver el préstamo en cuotas mensuales más cómodas.
El elevado precio de la vivienda ha propiciado la aparición
de nuevos productos bancarios, como las hipotecas a 40 años,
para facilitar el acceso a los más jóvenes, financiando hasta
el 100% del coste de la vivienda y ofreciendo cuotas mensuales
más bajas.
Las hipotecas a 40 años
están pensadas para los jóvenes menores de
35 años. Permite financiar el 100 % del valor
del piso con cuotas mensuales más bajas que
las hipotecas con plazos de devolución más
cortos.
Aunque si sacamos cuentas,
contratar una hipoteca a 40 años supone pagar
tres veces más intereses que con una hipoteca
a 20 años, las hipotecas a 40 años
permiten acceder a una vivienda en propiedad
a sectores de la población con escasa capacidad
de pago, como jóvenes, inmigrantes o personas
de baja cualificación laboral.
En este sentido,
las hipotecas a 40 años no son productos malos,
pues permiten el acceso a la vivienda a sectores
que de otra manera, no podrían tener vivienda
en propiedad.
El objetivo de las entidades
financieras, al ofrecer hipotecas a 40
años, es captar al colectivo de jóvenes,
garantizándose su fidelidad durante largos
años, quedando "atrapados" durante la mitad
de su vida.
No obstante, los jóvenes con escaso poder adquisitivo
también se benefician de las hipotecas a 40
años, pues de otra manera no podrían acceder
a una vivienda en propiedad.
|