El Aloe Vera es una planta originaria
de Africa, de cuyas hojas carnosas se extrae un líquido acuoso,
que se recoge en un recipiente para condensarlo por calentamiento
y solidificarlo.
De esta manera, llega al mercado la
crema de Aloe Vera, un producto natural con multiples aplicaciones
en el campo de la belleza y la cosmética.
La crema de Aloe Vera es el
principal componente de muchos productos de belleza, por su
actividad cicatrizante y regeneradora de las células. Los principales
usos de la crema de Aloe Vera son:
Cicatrizante:
Por su acción regeneradora de las células en todas las capas
de la piel, ayuda a la curación y cicatrización de las heridas.
Recomendable por tanto, en irritaciones, picaduras de insectos,
quemaduras, erupciones, etc.
Anti-acné:
Por su acción cicatrizante, antiséptica y anti-inflamatoria,
reduce, elimina y previene las lesiones provocadas por el acné.
Anti-inflamatoria: Por
su acción
anti-inflamatoria y analgésica, la crema de Aloe Vera
es ideal para su utilización
local en articulaciones inflamadas y doloridas, en
artritis, reumatismo y dolor muscular.
Filtro solar:
La crema de Aloe Vera tiene acción protectora frente a las
radiaciones solares, protegiendo de las quemaduras del sol.
Pero también, alivia y cura las quemaduras del sol si llegan
a producirse.
Anti-arrugas: El
uso continuado de la crema de Aloe Vera contribuye a reducir
las arrugas de la piel, tonificando y alisando los tejidos.
A
pesar de ser un producto natural, la crema de Aloe Vera no
debe ser utilizada durante el embarazo, como precaución.
También debe evitarse su empleo en niños.
Por sus propiedades anti-coagulantes, debe evitarse su uso
durante la menstruación, y no debe aplicarse en las hemorroides.
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