En las sociedades desarrolladas se produce
un progresivo envejecimiento de la población, debido al aumento
de la esperanza de vida y a la disminución de la natalidad.
En España, más del 17% de la población tiene 65 o más años,
y la mayoría de estos ancianos vive con sus familias, por ello
es importante conocer las opciones existentes para el cuidado
de los ancianos.
La geriatría establece dos edades con
cuidados y necesidades distintas:
Cuidado de ancianos "jóvenes":
A los ancianos entre 65 y 75 años se les llama "ancianos
jóvenes". Conservan todas sus capacidades intelectuales y
de movimiento.
Necesitan ocupar su tiempo libre, sentirse útiles, relacionarse
y entretenerse.
Cuidado de ancianos de más de 75 años: Necesitan
superar con buen ánimo la soledad y la merma inevitable de
ingresos y facultades físicas e intelectuales. Suelen precisar
cuidadores y equipamientos para facilitar su autonomía.
La mayoría de los ancianos reside con
sus familias, pero hay otras alternativas para el cuidado
de nuestros ancianos:
Centros de día para el cuidado
de ancianos:
En ellos, el anciano pasa la mayor parte del día, y regresa
a su casa por la noche.
Residencias de ancianos públicas o privadas:
Centros especializados en el cuidado de los
ancianos, en los que los mayores pasan el día y la noche,
asistidos por profesionales y médicos.
Cuidado de ancianos por Teleasistencia:
Un servicio que ofrecen algunos ayuntamientos,
en el que los ancianos viven en su propia casa, y si necesitan
asistencia o cualquier ayuda, pulsan un botón de llamada
y un equipo de profesionales contacta con ellos o acude a
su domicilio.
Compartir hogar con un joven:
El anciano ofrece residencia a un joven, normalmente
un estudiante que se encuentra lejos de casa, y a cambio,
obtiene compañía y cuidados en caso de necesidad.
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