Existen infinidad de dietas, sin ningún
rigor científico, que prometen bajar de peso de forma rápida
y sin esfuerzo.
Sin embargo, el seguimiento continuado
de estas dietas para adelgazar puede provocar carencias de
nutrientes esenciales, y al abandonarlas, es habitual engordar
más kilos de los adelgazados, en lo que se conoce como "efecto
yo-yo"
Las 'dietas milagro' no son útiles
para conseguir su objetivo: bajar de peso de forma sana y duradera.
Al finalizar estas dietas, es habitual recuperar más
kilos de los perdidos. Además, todas las dietas analizadas
son deficitarias de algún nutriente esencial, y podrían
ocasionar problemas de salud si se siguen de forma continuada.
Generalmente, se recomiendan las dietas
entre 1200 y 2000 Kcal/día, según el grado de sobrepeso, sin
necesidad de hacer una dieta más estricta de lo necesario.
Con ello, se busca una pérdida de peso progresiva de entre
0,5 y 1 kilogramo de peso a la semana.
En primer lugar, se determina el tipo
de obesidad que se sufre utilizando el índice de masa corporal
como indicador, y así se obtiene el grado de obesidad (moderada
o elevada) del paciente.
En obesidades moderadas, el tratamiento consiste en:
- Dieta moderada
- Ejercicio físico
- Cambio de hábitos alimenticios
En obesidades elevadas y mórbidas, el
tratamiento consiste en:
- Dieta de muy bajo valor calórico
- Medicamentos para bajar de peso
- Cirugía de estómago
|