El concepto de "gestión de
la relación con el cliente" (Customer Relationship
Management, CRM, en inglés) se popularizó a mediados
de los años 90, aunque en los últimos años
se ha desarrollado de tal forma que casi todos han oído
hablar de CRM, pero pocos tienen una idea clara del significado
de la estrategia CRM.
Se puede definir CRM como una estrategia
de negocio para lograr y gestionar mejores relaciones con los
clientes.
CRM implica una filosofía de negocio centrada en el
cliente. Es necesario que la empresa adopte una cultura, estrategia
y liderazgo dirigidos al cliente. Sólo entonces deben
utilizarse las aplicaciones CRM (software CRM) para conseguir
una relación eficiente con los clientes.
El primer paso es "centrarse en el cliente".
¿Cómo se fomenta una "filosofía y cultura
centradas en el cliente"?. Pues no con un paquete de software
CRM, desde luego.
CRM debe empezar con un cambio de estrategia que promueva cambios
en la organización y en los procesos, y más tarde,
en los sistemas de información de la empresa. Empezar
por el final no funciona, nunca.
Los proyectos que se basan en la tecnología antes que
en los objetivos, están destinados al fracaso.
- Porque los sistemas
ERP no
han conseguido ventajas competitivas duraderas a las empresas
que los adoptaron.
- Porque el ciclo innovación-producción-obsolescencia
se ha acortado, produciendo una abundancia de ofertas para
los clientes, y una ventana de mercado menguante para los vendedores.
- Y porque los clientes
acceden a Internet, y tienen a su disposición
toda la información sobre la competencia. Para el cliente, cambiar a un
competidor es tan sencillo como dar un click en el ratón.
Con la ventaja de los
productos reducida o desaparecida en la mayoría de las
industrias, la relación
con los clientes es el único elemento que puede
proporcionar ventaja competitiva. Los sistemas CRM proporcionan
una forma sistemática
de gestionar la relación con los clientes a gran escala.
- Herramientas de Marketing:
para realizar prospecciones del mercado y adquirir nuevos
clientes gracias a la abundancia de datos y la gestión de campañas,
enfatizando las relaciones duraderas con el cliente en lugar
de la venta rápida.
- Herramientas de Ventas: Para
cerrar negocios con procesos eficientes utilizando generadores
de propuestas, configuradores, herramientas de gestión
del conocimiento, agendas de contactos y ayudas para hacer
previsiones.
- Herramientas
de comercio electrónico: Para
lograr un proceso de venta sencillo, rápido, eficaz
y con el menor coste para la empresa.
- Herramientas de Servicio: Para
gestionar el servicio post-venta y la atención al cliente con aplicaciones de call-center
u opciones de auto-servicio en una página web. Y decimos "gestionar",
no abandonar al cliente en una página FAQ inadecuada.
CRM es una estrategia de negocio para crear y mantener relaciones
rentables y duraderas con los clientes. Los sistemas
CRM que
triunfan empiezan con una filosofía de negocio que cambia
los procesos internos de la empresa para alinearlos con las
necesidades de los clientes. Sólo entonces puede usarse
la tecnología CRM como una herramienta fundamental que
posibilita los procesos necesarios para convertir la estrategia
en resultados de negocio.
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